Nada reconforta ni calienta más que un tazón humeante de delicioso caldo casero de pollo. Tanto si lo usas como base para sopas, estofados o salsas, como si lo bebes a sorbos como una bebida caliente y reconfortante para calmar tu alma, una receta de caldo de pollo fácil y sana es un básico de la cocina que querrás tener a mano. En un abrir y cerrar de ojos, puedes preparar tu propia versión de mejor sabor y más sana que la comprada. Así que sigue nuestra receta paso a paso para preparar tu propio caldo de firma personal.
PARA: 3/4 Personas
DIFICULTAD Media
TIEMPO: 60 Minutos
TIPO DE COCINA: España
Ingredientes:
- Huesos de pollo. Puedes utilizar diversos huesos de pollo, como cuellos, espaldas, alas y carcasas.
- 2 Cebollas pequeñas
- 4 dientes Ajo
- 3/4 Zanahorias
- 2 Ramas con sus Hojas de Apio
- Perejil al gusto
- 2 hojas Laurel
- Granos de pimienta al gusto
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto.
Recuerda que cuanto más frescos sean tus ingredientes, mejor sabrá tu caldo.
Guía paso a paso
1. Prepara los huesos de pollo. Si los huesos de pollo están crudos, blanquéalos brevemente antes de empezar. Esto ayuda a eliminar cualquier impureza y a crear un caldo transparente. Coloca los huesos en una olla grande y cúbrelos con agua fría. Llévalos a ebullición y déjalos cocer a fuego lento durante unos 5-10 minutos. Después de cocerlos, escúrrelos y enjuágalos.
2. Prepara y añade las verduras: Prepara una olla grande para introducir todos los ingredientes. Corta la cebolla, el ajo, las zanahorias y el apio en trozos grandes y agrégalos a la olla junto con el perejil, las hojas de laurel y los granos de pimienta.
3. Cocina el caldo: Cuando todos los ingredientes estén en la olla, añade suficiente agua para cubrirlo todo, dejando aproximadamente 3 cm. Lleva la olla a ebullición y deja cocer todo durante unos 45/60 minutos. Elimina periódicamente la espuma o impurezas que floten en la superficie. Cuando el caldo esté cocido, apaga el fuego y déjalo enfriar un poco antes de colarlo.
4. Cuela y sirve: Para colar el caldo, coloca un colador de malla fina o un colador con paño de cocina sobre un bol grande o una olla y vierte el caldo. Así eliminarás las verduras y las demás partículas, y te quedará un caldo transparente y sabroso. Después, sazona el caldo generosamente con sal y pimienta negra al gusto.
Ya tienes listo el caldo casero de pollo. Puedes utilizarlo en lugar del comprado o como base para todo tipo de sopas, paellas y guisos. También es un caldo caliente fantástico y reconfortante si se sirve solo en una taza. Puedes separar un poco del caldo con las verduras y agregarles unos fideítos para sopa, hará las delicias de niños y grandes Y lo mejor es que, aunque has tenido que esforzarte un poco para hacerlo, obtienes un caldo delicioso y sano. Disfrútalo.


